
Se
estima que entre el 50-60% de los casos de inicio
en la lactancia se curan a los dos o tres años.

Del
resto, más del 90% de los casos se curan
hacia la pubertad. Si para entonces no ha desaparecido,
lo normal es que se prolongue durante muchos más
años en la vida del individuo, convirtiéndose
en un proceso crónico que requiere cuidados
estrictos.